Si por algo se caracteriza la firma que cada vez va ganando más adeptos en todo el mundo en el competitivo mundo de movilidad, Supercell, es por la popularidad creciente que algunos de sus juegos han tenido desde su lanzamiento oficial.
Entre estos podemos destacar títulos tan conocidos como Hay Day, como no, Clash of Clans, juego que supuso toda una revolución en esta modalidad, Boom Beach o el actual e igualmente exitoso Clash Royale. Sin embargo buena parte del revisión del juego se ha incorporado, entre otras funciones y nuevas cartas, un novedoso modo de juego que ya se estaba esperando desde hace tiempo, el 2c2. Además de las ya existentes batallas uno contra uno, amistosas con otros del clan o las batallas entre clanes, llega esta modalidad de “2 contra 2”.
Una de las mejores funciones que este innovador modo nos ofrece es que, de una manera entretenida debido al modo colaborativo con otro amigo o con un compañero al azar, tenemos la oportunidad de seguir acumulando nuevos cofres, todo ello sin perder los tan valiosos para muchos, trofeos. Esto, evidentemente, se traduce en nuevas cartas y más oro, todo ello sin correr demasiados «riesgos». Suponemos que con todo ello lo que Supercell ha querido es, de algún modo, agilizar Clash Royale, ya que para algunos que llegaban a un determinado nivel, seguir «creciendo» era sumamente complejo al no poder disponer de cartas más potentes o de oro para subir su nivel. Para ello había que arriesgar los preciados trofeos en las batallas existentes hasta este momento, lo que llegaba a desesperar a más de uno y prefería esperar a ganar cofres con el paso del tiempo, todo ello sin luchar y así no arriesgar.
De este modo lo que la firma desarrolladora pretende es que los s sigan teniendo actividad en Clash Royale y puedan seguir subiendo sin arriesgar trofeos, una manera más de las ingeniosas ideas que tiene la firma de manera habitual para potenciar el uso constante de sus juegos y que así no caigan en el olvido.